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Hoy vengo a contarte mi historia

¡Hola!

¿Qué tal estás? Hoy vengo con una entrada un poquito diferente, que se sale de los contenidos de este blog. Pero creo que puede gustaros, porque sé que muchas de las personas que estáis por aquí también estáis en mis redes y veo cómo poquito a poco se va generando una pequeña comunidad en la que a veces os siento como mucho más cercanas. Por eso y porque sé que como humanos que somos, somos de naturaleza un poco cotilla y nos gusta saber un poquito de las personas que estamos detrás de las redes y de las webs que seguimos jejeje.

Por eso, hoy quería pasarme para contaros un poquito sobre mi, para las que aún no me conozcáis mucho, para que sepáis cómo surge todo esto que poquito a poco voy creando.

 

Esta soy yo

Aquí me tenéis a mi: Irina, la creadora de Lunamía y la que está detrás de esta web, de las redes, la que prepara y lleva vuestros pedidos a Correos (en esto y más cositas tengo que reconocer que algo de ayuda tengo jejeje) y la que hace las cosas que veis por Instagram.

Soy de Granada, pero llevo unos años viviendo en Jaén. Ya habéis podido comprobarlo en los envíos, que salen desde aquí, jajaja.

Estudié la carrera de Nutrición Humana y Dietética, y he ejercido como Dietista-Nutricionista durante casi 10 años, tanto en consulta haciendo formaciones y divulgando en un blog y en redes sociales y medios de comunicación.

Sin embargo, a día de hoy, esa etapa de mi vida la he dejado aparcada por diferentes motivos que, después de pensarlo mucho y tomar decisiones difíciles para mi, me hicieron cambiar un poco el rumbo y dejar de pasar consulta y buscar otro camino a nivel profesional que me hiciese más feliz.

detrás de Lunamía

Y lo de las manualidades, ¿cómo empieza?

Hay que decir que yo nunca he tenido mucha maña con las manualidades ni el dibujo, nunca se me han dado bien. Por eso no había tenido especial interés por este mundo hasta hace unos años.

Es curioso, porque ese interés volvió a través de mi profesión. Resulta que un día, en una formación que impartía una compañera nutricionista a la que yo asistí, ella nos contó que había algo llamado scrap, que ella lo tenía como hobby, y que lo aplicaba en consulta, eso y otras manualidades, para hacerlas diferentes para los pacientes. Nos enseñó un poquito sobre esto, y eso me hizo comprar unas colecciones de papeles, de los que venden en Aldi de vez en cuando, para probar también. Esas colecciones quedaron un poco abandonadas en una caja, porque no encontraba la forma de usarlas, aunque empecé a comprar materiales de manualidades y a hacer cositas para mis clientes.

También comencé a seguir cuentas en Intagram sobre el tema, pero sin darle mayor importancia.

Y ahí llegó: la terrible pandemia, el confinamiento. Esa situación que no sabíamos cómo manejar y que fue tan extraña para todos.

Seguro que para muchas de vosotras este momento fue el punto de inicio de hobbyes entre ellos este. Pues eso me pasó a mi.

Muchas cuentas de instagram hacían directos para mantenernos entretenidas y hacernos más llevaderos esos momentos que estábamos viviendo. Recuerdo las tardes viendo directos de Clara, de Woodloveletter, y de Chris, de Little hannah. Con ellas llegaron poquito a poco otras cuentas maravillosas de las que he ido aprendiendo muchísimo (si queréis que algún día os cuente algo sobre mis cuentas de inspiración, decídmelo en comentarios).

A partir de ahí, con los poquitos materiales que tenía (y no podíamos comprar nada, dada la situación), empecé a escribir bonito (bueno, a intentarlo), a dibujar florecitas, a dibujar vestidos con los directos de Joel Miñana (otra de mis antiguas pasiones sacadas a relucir)…y una cosa llevo a la otra, y a partir de ahí me interesé por la acuarela, descubrí el journaling, el mix media, el scrap…En fin, qué te voy a contar: esta red en la que entras pero ya no puedes (ni quieres) salir.

Desde entonces todo esto se convirtió para mi en algo que me encantaba, me calmaba, un hobby que puedo practicar en casa, en cualquier momento, aunque tenga poco tiempo. Estoy segura de que para muchas también esto es una pequeña ‘terapia’ que nos saca de los problemas del día a día.

Cómo nace Lunamía

Vale, hasta aquí conoces cómo me metí de lleno en esta pasión. Pero esta pasión para mi se ha convertido en algo más, en un sueño que, aunque ahora mismo está materializado en muy muy pequeñito, no deja de crecer.
Cuando empecé a conocer todo este mundo empezaron a surgir ideas en mi cabeza, a ver que me gustaría que esto no fuese solo un hobby, sino que que quería encontrar la forma de que esto se pudiese convertir en algo de lo que poder vivir. Además se juntó con ese cambio a nivel profesional que te he comentado antes, lo que hizo que empezase a tomármelo un poco en serio y a pensar en esto como un emprendimiento.
 
La primera semillita la puso mi madre, que un día, cuando le enseñé mis dibujos, pensó que podría hacer con ellos tarjetas de felicitación. Y con esa idea se fue a recorrer floristerías, con mis dibujos, y a ofrecerlos. Yo me moría de la vergüenza (y me sigo muriendo), porque no creo que dibuje especialmente bien y además no puedo evitar sentir un poquito que me estoy metiendo en un terreno que no es mío, como una intrusa. Viendo la cantidad de grandes artistas que hay por el mundo, ¿quien soy yo para ponerme a vender cosas con mis dibujos, que nunca se me ha dado bien dibujar ni tengo conocimientos ni formación sobre ello?

 

Pero incluso con esos miedos, yo la dejé hacer, porque no creía que nadie fuese a comprarme nada. Mi sorpresa fue cuando me llamó un día y me dijo que había una floristería de Granada que le habían gustado y que quería hablar conmigo para probar.

Lunamía

Muerta del miedo, allí que me planté, y el dueño de esta floristería, que a día de hoy sigue confiando en mi trabajo, me dijo algo que me hizo creer un poquito que quizá mis diseños podrían gustar. Así que a día de hoy, una de las cosas que hago es esa, tarjetines de felicitación para floristerías.

Y fue así como empezó todo. Aunque como sabrás si ya me conoces, no solo vendo cosas hechas por mi, sino que Lunamía quiero que sea una tienda donde podáis encontrar material bonito y de calidad para vuestras manualidades y creaciones en papel. Y en eso estoy: dando pequeños pasitos, muy lentos, lo que me permite mi situación, pero que espero que cada vez me puedan ir acercando más a este bonito sueño que me hace ilusionarme cada día.

No sé qué ocurrirá. No sé si el sueño conseguiré que se materialice en una realidad viable para poder dedicarme al 100% a ello (de momento lo tengo que ir compaginando con otro trabajo). No sé siquiera las líneas de negocio que irán surgiendo, el tiempo lo dirá. Pero de momento sé que quiero que este sueño se cumpla, y estoy peleando cada día por ello. A ver qué pasa.

Por el momento, tengo que daros las gracias a las personas maravillosas que poquito a poco vais confiando en mi, apoyándome en este camino. Sois vosotras las que me ayudáis a seguir por aquí, con vuestra respuesta en redes, vuestras compras, vuestra colaboración desinteresadas… así que ¡gracias!

Y esta es mi historia

Esta es la historia de Lunamía. Bueno, más bien, la historia de Irina. Esa persona llena de ganas de hacer algo que realmente le llene, pero llena de miedos. Intentando superarlos cada día (porque cabezona soy un ratito jejeje) para poder seguir avanzando y aprendiendo.
 
Si me has leído hasta aquí, muchas gracias. Me apetecía que me conociéseis un poquito, porque muchas veces no sabemos quien está detrás de un perfil en redes sociales o en una tienda online. Así que, aunque puede que esto no os interese y a pesar de que no llevo muy bien esto de mostrarme y hablar de mi en un lugar tan grande como es internet, he creído que si a una sola persona puede servirle saber quien soy, incluso conocer mi historia, merecería la pena. A mi me ha venido genial conocer la historia de algunas personas que me han hecho darme cuenta de que se podía ver las cosas de otra forma en algún momento de mi vida, así que puede que en algún momento a ti también te pase, y te llegue esta entrada en ese momento en el que necesitabas leer algo que te resuene por dentro. 

Y ya te dejo por hoy, de verdad, que me enrollo y no paro (y menos mal que no es un audio, porque tímida soy, pero habladora también un rato, así que imagínate mis audio podcast, jajaja).

 

Si te animas a contarme algo también sobre ti, o cualquier cosa que quieras decirme, sabes que tienes los comentarios para hacerlo. Y si no, en redes puedes encontrarme y escribirme cuando quieras.

Gracias por estar al otro lado de la pantalla y como siempre… ¡a seguir creando! ;D

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